Me desperté a las cuatro de la tarde. Me sentí joven. Ahora son las 19.36 de un Domingo un poco frío, un poco húmedo. Muy tibio. Si es domingo y me desperté a las 16hs, por lo menos hacé que llueva y que el frío me cale los huesos un poco, así siento que valió la pena desperdiciarlo.
Después de tanto dolor,
el alivio terminó llegando
y todo se puso negro
y vomitando baldosas
y pateando el piso
terminé despertando
en otro infierno paraíso